vie 13a. Ordinario año Par (Id=452)

Antífona de Entrada

Entremos y adoremos de rodillas al Señor, creador nuestro, porque él es nuestro Dios.

[Misa]

Oración Colecta

Oremos:
Señor, que tu amor incansable cuide y proteja siempre a estos hijos tuyos, que han puesto en tu gracia toda su esperanza.
Por nuestro Señor Jesucristo...
Amén.

[Misa]

Primera Lectura

Les haré sentir hambre, pero no de pan, sino de oír la palabra de Dios

Lectura del libro del profeta Amós
8, 4-6.9-12

Escuchen esto, los que aplastan al pobre y tratan de eliminar a la gente humilde, ustedes, que dicen: ¿Cuándo pasará la fiesta de la luna nueva, para poder vender el trigo; y el sábado, para comerciar el grano? Achicaremos la medida, aumentaremos el precio y falsearemos las balanzas para robar; compraremos al indefenso por dinero, y al pobre por un par de sandalias; venderemos hasta los desechos del trigo.
Aquel día, palabra del Señor, haré que el sol se oculte a mediodía, y en pleno día cubriré la tierra de oscuridad. Convertiré en duelo sus fiestas, y en lamentaciones sus cantos; haré que se vistan de luto, y que les rapen la cabeza. Harán duelo como por un hijo único, y todo acabará en amargura.
Vienen días, palabra del Señor, en que yo enviaré el hambre a este país, no hambre de pan ni sed de agua, sino de oír la palabra del Señor. Irán tambaleándose de mar a mar, de oriente a occidente andarán errantes, buscando la palabra del Señor, y no la encontrarán.
Palabra de Dios.
Te alabamos, Señor.

Salmo Responsorial

Sal 118, 2.10.20.30.40.131

Dichosos los que siguen la palabra del Señor.

Dichosos los que cumplen sus preceptos y lo buscan sinceramente.
Dichosos los que siguen la palabra del Señor.

Te busco sinceramente, no dejes que me desvíe de tus mandatos.
Dichosos los que siguen la palabra del Señor.

Agoto mi vida deseando continuamente tus mandamientos.
Dichosos los que siguen la palabra del Señor.

He elegido el camino verdadero, he deseado tus mandamientos.
Dichosos los que siguen la palabra del Señor.

Mira cuánto anhelo tus decretos, dame vida con tu salvación.
Dichosos los que siguen la palabra del Señor.

Abro mi boca suplicando, porque ansío tus mandatos.
Dichosos los que siguen la palabra del Señor.

Aclamación antes del Evangelio

Aleluya, aleluya.
Vengan a mí todos los que están fatigados y agobiados por la carga, y yo los aliviaré, dice el Señor.
Aleluya.

Evangelio

No son los sanos los que necesitan de médico. Yo quiero misericordia y no sacrificios

† Lectura del santo Evangelio según san Mateo
9, 9-13

Gloria a ti, Señor.

En aquel tiempo vio Jesús a un hombre que se llamaba Mateo, sentado en la oficina de impuestos, y le dijo:
"Sígueme".
El se levantó y lo siguió.
Después, mientras Jesús estaba sentado a la mesa en casa de Mateo, muchos recaudadores de impuestos y pecadores vinieron y se sentaron con él y sus discípulos.
Al verlo los fariseos, preguntaban a sus discípulos:
"¿Por qué su maestro come con los recaudadores de impuestos y los pecadores?"
Lo oyó Jesús y les dijo:
"No necesitan médico los sanos, sino los enfermos. Entiendan bien qué significa: misericordia quiero y no sacrificios; porque yo no he venido a llamar a los justos, sino a los pecadores".
Palabra del Señor.
Gloria a ti, Señor Jesús.

[Misa]

Oración sobre las Ofrendas

Señor, Dios nuestro, tú que nos has dado este pan y este vino para reparar nuestras fuerzas, conviértelos para nosotros en sacramento de vida eterna.
Por Jesucristo, nuestro Señor.
Amén.

[Misa]

Prefacio

Proclamación del misterio de Cristo

En verdad es justo y necesario, es nuestro deber y salvación, darte gracias siempre y en todo lugar, Señor, Padre santo, Dios todopoderoso y eterno, por Cristo, Señor nuestro.
Porque, unidos en la caridad, celebramos la muerte de tu Hijo, con fe viva proclamamos su resurrección, y con esperanza firme anhelamos su venida gloriosa.
Por eso,
con todos los ángeles y santos, te alabamos, proclamando sin cesar:
[Misa]

Antífona de la Comunión

Bienaventurados los que lloran, porque serán consolados. Bienaventurados los que tienen hambre y sed de justicia, porque serán saciados.

[Misa]

Oración después de la Comunión

Oremos:
Señor, tú que has querido hacernos participar de un mismo pan y de un mismo cáliz, concédenos vivir de tal manera unidos en Cristo, que nuestro trabajo sea eficaz para la salvación del mundo.
Por Jesucristo, nuestro Señor.
Amén

[Misa]

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